Esta decisión se toma una vez y se sufre durante años, así que merece diez minutos de lectura. Y merece que quien te asesora te diga cuándo cada opción es la buena, no que te empuje siempre a la misma porque es la que sabe hacer.
Nosotros trabajamos a medida. Aun así, hay casos en los que WordPress es la respuesta correcta, y conviene decirlo antes de nada.
Qué es cada cosa, en corto
WordPress es un gestor de contenidos ya construido sobre el que montas tu web, normalmente con una plantilla y un puñado de extensiones que añaden funciones. Partes de mucho hecho y lo adaptas.
Una web a medida se programa para tu caso. No hay plantilla ni extensiones de terceros: hay exactamente el código que tu web necesita, ni más ni menos.
Dónde gana WordPress
Presupuesto de partida más bajo
Partir de algo hecho sale más barato que construirlo. Si el presupuesto es ajustado y lo que necesitas es una web correcta ya, es un argumento serio.
Encuentras a cualquiera que lo toque
Es lo más extendido del mundo. Si mañana quieres cambiar de proveedor, hay gente en todas partes que lo maneja. Esta es, con diferencia, la mejor razón para elegirlo.
Funciones raras ya resueltas
Si necesitas algo muy específico de tu sector (reservas complejas, cursos, suscripciones), probablemente exista ya una extensión razonablemente buena en lugar de programarlo desde cero.
Dónde gana el desarrollo a medida
Velocidad
Una web a medida carga solo lo que usa. Una instalación de WordPress con plantilla y quince extensiones arrastra código de todas ellas en cada página, la use o no. Se puede optimizar y se hace, pero partes cuesta arriba, y la velocidad afecta al posicionamiento y a cuánta gente se queda.
Mantenimiento y seguridad
Ser lo más usado te convierte en el objetivo más atacado. Cada extensión es una puerta que alguien tiene que mantener cerrada, y las actualizaciones a veces rompen cosas entre ellas. Una web a medida tiene mucha menos superficie que vigilar.
Nada sobra y nada falta
Con plantilla acabas peleándote para quitar secciones que no quieres y encajando a martillazos lo que sí. A medida, la estructura de cada página responde a lo que tu cliente necesita para decidirse, no a lo que trae el diseño comprado.
No se parece a otras
Las plantillas populares se venden miles de veces. Es perfectamente posible que tu competencia tenga la misma, y que un cliente lo note aunque no sepa explicar por qué.
El coste real de una web no es lo que pagas al hacerla, es eso más lo que te cuesta mantenerla durante cinco años. WordPress suele salir más barato el primer día y más caro el quinto año. A medida, al revés.
Dos mitos que conviene aclarar
«A medida no lo voy a poder editar yo»
Falso, salvo que te lo hagan mal. Una web a medida bien planteada deja editable justo lo que cambia a menudo: precios, platos, vehículos, textos, artículos. Lo que no se toca nunca no tiene por qué ser editable, y eso además evita que se rompa sin querer.
«A medida me ata al que me la hizo»
Depende por completo de cómo se haga. Si está construida con tecnologías estándar y conocidas, y el código es tuyo y está en un repositorio a tu nombre, cualquier desarrollador puede continuarla. Lo que ata de verdad es que te la monten sobre un sistema propio del proveedor, y eso se pregunta antes de firmar.
| Criterio | WordPress | A medida |
|---|---|---|
| Coste inicial | Más bajo: partes de una plantilla ya construida | Más alto: se programa desde cero para tu caso |
| Velocidad | Depende de la plantilla y de cuántas extensiones acabe llevando | Solo carga el código que la página usa |
| Mantenimiento | Actualizaciones periódicas del núcleo, la plantilla y cada extensión | Menos piezas que actualizar, porque no hay extensiones de terceros |
| Superficie de ataque | Mayor: cada extensión es código de otro corriendo en tu web | Menor: no hay componentes de terceros en el servidor |
| Funciones poco comunes | Muchas ya resueltas por una extensión | Hay que programarlas, y eso cuesta tiempo |
| Quién puede continuarla | Casi cualquier profesional del sector | Cualquiera que conozca el lenguaje, si el código es tuyo y estándar |
| Parecido a otras webs | Alto si la plantilla es popular | Ninguno: no existe otra igual |
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Las preguntas que sí deciden
- ¿Es la web un escaparate o es un canal de captación del que esperas clientes? Si es lo segundo, la velocidad y la estructura dejan de ser un detalle.
- ¿Cuánto vale un cliente para ti? Con tickets altos, la diferencia de presupuesto se recupera con una o dos operaciones.
- ¿Vas a competir en Google en serio? Entonces partir con ventaja técnica importa.
- ¿Quién la va a mantener? Si no vas a tener a nadie pendiente, conviene algo con menos piezas que actualizar.
- ¿Necesitas algo muy específico que ya existe resuelto? Puede inclinar la balanza hacia lo ya hecho.
Lo que hay que exigir, elijas lo que elijas
- Que el dominio y el alojamiento estén a tu nombre. Es tu web, no la de quien te la hace.
- Que te entreguen los accesos a todo, sin excepciones.
- Que la web sea rápida en móvil de verdad, no solo en el ordenador de quien la ha hecho.
- Que te dejen medir: analítica y Search Console configurados desde el primer día.
- Que sepas qué pasa si mañana quieres cambiar de proveedor.
Si esas cinco están cubiertas, la decisión entre una cosa y otra es mucho menos arriesgada de lo que parece.